Hablando en términos terapéuticos
¿Qué es Gestalt?
La terapia Gestalt es un modelo de psicoterapia que se centra en el desarrollo personal y en la recuperación de la capacidad de vivir el presente, la espontaneidad y la responsabilidad. Concibe al ser humano como a una entidad completa formada por cuerpo, mente y alma que puede alcanzar el bienestar trabajando por la integridad y el equilibrio de esas tres partes.
En cuanto a la focalización de la terapia, esta se centra más en los procesos, mas que en el contenido en sí, dándole importancia a lo que sucede en la actualidad y no a los momentos del pasado. La psicoterapeuta propicia en la persona a darse cuenta de cómo impacta y es impactada por su entorno, haciéndola consciente de su manera de hacer las cosas y ayudándola a ver otra manera más útil de llevarlas a cabo.
Por ello esta terapia humanista se basa en dos modos de trabajo:
- Aumentar la consciencia de uno/a mismo/a para hacerle responsable y dueño/a de sus pensamientos, actos y conductas.
- Cerrar situaciones del pasado que a día de hoy todavía repercuten en su bienestar.
El objetivo es permitir a la persona conocerse mejor y recuperar la creatividad perdida, devolviéndole la capacidad de elegir la forma de afrontar la vida.
La terapia Gestalt permite conocer los patrones relacionales, pensamientos y comportamientos que bloquean la conciencia presente y lleva a situaciones de infelicidad. Por ello es utilizada para tratar problemas como la ansiedad, depresión, autoestima, dificultades para relacionarse, pérdida de control… Y para los efectos físicos que estos problemas generan como trastornos del sueño o digestivos, dolor de espalda o de cabeza…
¿En que consiste la terapia Gestalt?
Como psicóloga en la sesión terapéutica realizo un acompañamiento al paciente para ayudarle a llevar a cabo un proceso de autodescubrimiento y crecimiento personal que le permita encontrar un camino dentro de sí mismo/a o en relación al entorno. Esta transformación consta de cuatro fases, y que yo lo llamo el proceso fogata, porque hasta que A R D A se logra concluir con la luz para el paciente:
- Aceptación: se toma conciencia de lo que se está viviendo en el presente (rabia, alegría…) y se acepta.
- Responsabilidad: una vez que la persona acepta sus sentimientos, se hace responsable de ellos.
- Diálogo: en la terapia Gestalt el o la terapeuta está presente en el camino del paciente. Una experiencia donde se co-crea un campo relacional y emocional.
- Acción: la persona desarrolla e interioriza nuevas técnicas para gestionar diferentes situaciones que le crean malestar.
Durante la terapia el objetivo fundamental no es tanto hablar sobre los problemas o traumas que marcaron a la persona en el pasado, sino que se tratan los problemas y dificultades que tiene hoy en día. De esta forma se le permite identificar su responsabilidad en ellos, asumiendo los sentimientos que le generan y poniendo en práctica, con ayuda del terapeuta, las habilidades necesarias para superar cada situación.